UNAM advierte sobre las graves consecuencias del estrés crónico; puede detonar problemas cerebrovasculares
San Luis Potosi, SLP.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alertó sobre los severos daños que el estrés crónico puede provocar en la salud física y mental, al señalar que su permanencia en el tiempo no solo afecta el estado de ánimo, sino que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares.
Guadalupe Ponciano, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que si bien el estrés es una respuesta natural del organismo ante situaciones de peligro o presión, cuando se mantiene de manera constante se convierte en un factor de riesgo silencioso que altera el funcionamiento normal del cuerpo.
“Cuando el estrés se prolonga, el organismo entra en un estado de alerta permanente para el que no está diseñado. Esto genera un desequilibrio químico en el cerebro que afecta el sueño, la memoria, el apetito y debilita el sistema inmunológico”, detalló la especialista.
La universitaria advirtió que el estrés crónico puede derivar en trastornos como ansiedad, depresión, insomnio y adicciones, además de favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y eventos cerebrovasculares, como accidentes cerebrovasculares (ACV).
Vivir con estrés constante, un riesgo para la salud
De acuerdo con la UNAM, mantener niveles elevados de estrés durante largos periodos provoca una sobreproducción de hormonas como el cortisol y la adrenalina, las cuales, en exceso, dañan vasos sanguíneos, elevan la presión arterial y aumentan la probabilidad de padecer afecciones graves en el cerebro y el corazón.
Entre los principales síntomas del estrés crónico se encuentran:
- Irritabilidad constante
- Problemas para conciliar o mantener el sueño
- Dolores de cabeza frecuentes
- Dificultad para concentrarse
- Cambios en el apetito
- Sensación persistente de cansancio o agotamiento
- Recomendaciones para reducir el estrés
Ante este panorama, la UNAM exhortó a la población a tomar medidas preventivas y adoptar hábitos saludables para manejar el estrés de manera adecuada. Entre las principales recomendaciones destacan:
- Dormir lo suficiente y mantener horarios regulares
- Realizar actividad física, aunque sea moderada
- Evitar el consumo excesivo de cafeína, alcohol y tabaco
- Establecer límites claros en el trabajo o estudio
- Buscar apoyo psicológico cuando sea necesario
Asimismo, la institución subrayó la importancia de fortalecer las redes de apoyo social, mantener comunicación con familiares y amigos, y practicar actividades recreativas, culturales o artísticas que ayuden a liberar tensión.
Finalmente, la UNAM reiteró que atender el estrés a tiempo no solo mejora la calidad de vida, sino que también puede prevenir enfermedades graves que ponen en riesgo la salud y la vida de las personas.